"Vivimos en una sociedad que sabe muy bien el precio de todo pero no conoce el valor de nada". Oscar Wilde

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El comercio justo en cifras

            Bien es cierto que la teoría es muy constructiva para tener una idea conceptual de lo que estamos tratando. Sin embargo también es necesario conocer la propia realidad. Para ello, se tomará de referencia el anuario de 2006 de Setem[1], que proporcionará las cifras necesarias para hacernos una idea de la situación real en la que se encuentra el comercio justo.

            En lo que se refiere a las ventas totales, durante el periodo del 2000 al 2005 no han experimentado un crecimiento regular a la alza, sino que ha habido periodos de subidas y bajadas. Entre el año 2004 y 2005, las ventas totales de productos de comercio justo en España han registrado la mayor tasa de crecimiento desde que se inició la década (de un 28,4%), lo que permite que la cifra final pase de los cerca de 11,7 millones de euros del 2004 a los casi 15 millones del último año. Todo esto no es más que un reflejo de la tendencia de crecimiento.

             Respecto a los tipos de productos que se comercializan a través del comercio justo, los podemos clasificar en dos grandes categorías: productos de alimentación y artesanía. De acuerdo con el informe de Economistas Sin Fronteras de 2005, el 60 % de las ventas anuales de productos de comercio justo en el mundo son alimentos, de los cuales el producto estrella es el café que supone la mitad de estos. Este dato es igualmente ratificado por cuanto cualquier estudio exista sobre el mercado español como, por ejemplo, el estudio realizado por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo en 2005. Dicho estudio apunta que los dos tercios de las compras son de alimentos mientras que alrededor de un cuarto y un tercio son de productos artesanales. De acuerdo con el informe de Setem, las ventas de productos de alimentación alcanzarían la cifra de 63,2 % de las ventas totales. Mientras, la venta de productos artesanales sería notablemente inferior: menos de un tercio del total.

             La situación del 2005, no obstante, invierte la existente a principios de la década, cuando los productos más vendidos en España eran los artesanales (casi 57% del total) y no los alimenticios (apenas un 37,5%). Esto está estrechamente relacionado con las distintas dinámicas de crecimiento mantenidas a lo largo del período 2000-2005. Una posible explicación a este proceso puede tener que ver con la relación que existe entre los hábitos de compra de los consumidores y la tipología del producto adquirido. Dicho de otro modo, los artículos artesanales responden en mayor medida a compras simbólicas, estacionales y, en consecuencia, de baja frecuencia como son las campañas de Navidad y regalos de cumpleaños, entre otros. Por otro lado, los alimentos se adaptan mejor al patrón de compra de quienes desean que el acto de consumo de productos de comercio justo sea habitual. Esto incrementa la frecuencia de compra de los alimentos propiciando, incluso, el desplazamiento de productos antes adquiridos fuera del circuito de comercio justo, como el café o el azúcar por otros que sí están incluidos en él.

            Los países de los que se importan los productos que más tarde se venden en España son los que aparecen en el siguiente mapa.

            Como se puede apreciar, el mercado está constituido por países de países en vías de desarrollo procedentes de África, Asia, Centroamérica y América del Sur. Sin embargo, no son los únicos países que aparecen marcados. Algunos países de Europa son también importadores. Este hecho puede resultar chocante pero tiene una explicación muy sencilla. Por un lado, son entidades que actuarían como intermediarias respecto a las del Sur. Por el otro, dichos países son transformadores de las materias primas que provienen de los países productores. Esto es síntoma inequívoco del aumento de las operaciones entre los países productores y los países occidentales así como de la intensificación de la especialización en la producción de materias primas de los países en vías de desarrollo. Si la tendencia de este último proceso se confirmara, deberían activarse mecanismos para su restitución, con el objeto de que el ciclo productivo fuese quedándose en manos de las productoras del sur.


 

[1] El comercio justo en España. 2006 en http://www.setem.org [consultado: 15-11-06]

 

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