"Vivimos en una sociedad que sabe muy bien el precio de todo pero no conoce el valor de nada". Oscar Wilde

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Comercio Justo?

     De unos años para acá, han ido surgiendo conceptos nuevos que intentan describir la realidad. Entre ellos encontramos el concepto de comercio justo o, como se diría internacionalmente, fair trade. Pero ¿realmente sabemos lo que significa el comercio justo? Pues bien, este es el cometido del presente análisis.

  1. Comercio Justo*
  2. Del comienzo hasta la actualidad
  3. Los entresijos del comercio justo
  4. ¿Quién hace posible el comercio justo?
  5. El comercio justo en cifras
  6. A modo de conclusión

 

Comercio Justo

     No es frecuente conocer a personas que realmente conozcan qué es el comercio justo y que fines lleva implícito debido a que tienen una concepción errónea del mismo.

     En principio y de manera muy simplificada el comercio justo es un tipo de comercio surgido hace unos 40 años. Pero no es un tipo de comercio cualquiera. Se configura como una alternativa equitativa al comercio convencional extendido por todo el mundo, un comercio que sigue el modelo de economía de los países desarrollado.

     La globalización ha generado un mundo más allá de las fronteras, de las diferencias étnicas, religiosas, políticas, culturales o económicas. Surge como consecuencia de la internacionalización cada vez más acentuada de los procesos económicos, los conflictos sociales y los fenómenos político-culturales. Por tanto, ha permitido que el comercio no tenga límites, ventaja de la que se han beneficiado en gran medida los países desarrollados gracias a la deslocalización de sus fábricas y al gran poder de negociación frente a otros países. Es en esta situación donde el comercio se configura como asociación comercial que busca el desarrollo sustentable para los productores excluidos o con desventajas en los grandes circuitos del comercio tradicional.

     El mercado no es neutral, es un instrumento económico que puede servir para construir o destruir. Aunque es un medio generador de grandes diferencias puede llegar a ser también un medio para el reparto de la riqueza. Dependerá de la voluntad humana, pero esa voluntad es, hoy, la de quienes controlan el mundo, o lo que es lo mismo quienes controlan los mercados. Aunque el mercado ya existió desde la antigüedad griega y romana, la formula tan arrasadora del mercado que hoy conocemos surge con ímpetu en el siglo XVI, no como cofradías de mercaderes, sino como sociedades anónimas de socios privados. El modelo de mercado actual empobrece a productores y consumidores a favor de la acumulación y crecimiento de quienes detentan el mercado lucrativo, pero empobrece mucho más al productor cuando este es de países subdesarrollados o en vías de desarrollo.

     Por citar algunos desequilibrios producidos por el comercio convencional está el dumping, que lo podemos traducir como deshacerse de algo. La producción de un mismo producto supone una gran competencia, pero esta se torna desleal en el momento en que esta lucha es mantenida por un país desarrollado y subdesarrollado. Los agricultores de un país desarrollado reciben de manera continua subvenciones, abaratando sus productos. Esto anima a la sobreproducción, provocando que los excedentes se exporten pero a países del denominado sur. Los agricultores locales no pueden competir con las importaciones baratas y se hunden en la pobreza mientras que los exportadores dominan su mercado.

     El acceso a los mercados es otra de las trampas del actual comercio. Pese a que la globalización ha creado un mundo sin barreras, aún siguen existiendo los aranceles. Estos aranceles suponen una barrera económica para las importaciones de los países en vías de desarrollo ya que se ven forzados a subir el precio final de sus productos con el fin de obtener beneficios, lo que provoca que sean menos competitivos en los mercados occidentales. La eliminación o la reducción de los aranceles permitirían que estos países se convirtieran en autosuficientes.

     Por otro lado, si los países subdesarrollados tuvieran la oportunidad de decidir qué importar, sus pequeñas industrias tendrían la oportunidad de crecer. Pero cuando se elimina la protección, muy pronto estos países se ven engullidos por los países desarrollados y, en vez de comerciar con ellos, dependen de la ayuda externa. Es lo que se pasa a denominar liberalización forzada.

     En el caso de los derechos laborales, es sobradamente conocido el aprovechamiento de las empresas occidentales. Aprovechamiento en la medida que contratar a personas por un salario, no ya menor que en sus países de origen sino indigno, supone más que no tener trabajo. Es decir, se aprovechan de la necesidad de trabajo y salario de estas personas basándose en la filosofía de que menos es más. Algunas compañías respetan y cumplen unos estándares laborales mínimos pero la exigencia de trabajar más rápido y más barato degrada estos estándares, empeorando las condiciones laborales para millones de personas.

     El mercado de materias primas está liderado por algunos de los países más ricos, que controlan gran parte de la producción a través de grandes y poderosas multinacionales pese a que los países en vías de desarrollo son los que realmente poseen esas materias primas.

     En conclusión, y citando la definición alcanzada por FINE[1], “el  comercio justo es una asociación comercial que se basa en el diálogo, la transparencia y el respeto y que busca una mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y garantizando el cumplimiento de los derechos de productores y trabajadores marginados, especialmente en el Sur”. Las organizaciones de comercio justo, respaldadas por los consumidores, están comprometidas activamente, prestando su apoyo a los productores, despertando la conciencia pública y luchando por cambiar las normas y prácticas habituales del comercio internacional.


 


[1] Red informal compuesta por las cuatro organizaciones de comercio justo: Organización Internacional de Etiquetado de Comercio Justo (FLO) Federación Internacional de Comercio Alternativo (IFAT), Red Europea de Tiendas Mundiales (NEWS!), Asociación Europea de Comercio Justo (EFTA).

 

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